¿Y cómo hablo con mi hijx de sexualidad? ¿Y cómo le contesto si me pregunta algo? Se va acercando la adolescencia, tendremos que tener una charla, y yo ¿cómo le saco el tema?

¿Te suenan estas dudas, por haberlas tenido, o habérselas oido a alguna mamá o a algún papá?

Éstas y muchas más, son dudas y pensamientos que se tienen al educar, cómo hablo de sexo con mis peques…

Para poder responder a esta pregunta, añado yo una que necesitamos responder antes…

¿Cómo hablo de sexualidad en líneas generales?

Si cuando hablamos de sexualidad, o pensamos en sexualidad lo único que se nos viene a la cabeza es cualquier cosa relacionada con relaciones sexuales, orgasmos y métodos anticonceptivos, pues si, tenemos una dificultad grande, porque a lxs peques de la casa no les vamos a hablar de estas cosas, cómo le vamos a hablar a nuestra niña de 5 años de lo que es una penetración? Ni aunque nos esté preguntando por cómo vienen los niños al mundo, si ni siquiera le hemos dado nombre a sus genitales aún… ni hemos hablado con naturalidad de cómo nació ella, o a nuestro peque cuando el pene se le pone duro, si sólo relaciono erecciones con relaciones sexuales, cómo hablamos de esa erección en casa, pues no sabemos más que reirnos y decir “mira mira no para de tocarse”.

Y es que ahí está nuestro problema, el de lxs adultxs, que tenemos “la mirada sucia” cómo se suele decir, la mirada sucia la traduzco yo por la mirada coitocentrista, la mirada única y exclusivamente en las relaciones sexuales con penetraciones y orgasmos al final, y ya está, punto, ahí acaba la sexualidad.

Y cuánta pérdida hay en ese pensamiento, porque la sexualidad es mucho, muchísimos más que eso, la sexualidad es nuestra manera de encontrarnos con el mundo que nos rodea.

¿Que nuestra sexualidad es la manera de encontrarnos con el mundo que nos rodea?

Laia, que narices quieres decir con eso, tal vez os haya venido a vuestra cabeza, pues si, nuestra manera de encontrarnos con el mundo, porque es la capacidad de relacionarnos, porque es la capacidad de amar, de sentir, de relacionarnos, porque la hormona principal de la sexualidad humana es la oxitocina, y esta, no es ni más ni menos que la hormona del amor, del vínculo, la que nos hace sentir cercanía, nos acerca a lxs demás, y nos hace ser tribu.

Sí, tribu, esto que eramos y cada vez en esta nueva sociedad ya vamos siendo menos.

Los seres humanos somos seres sociales, nos necesitamos, necesitamos el afecto para vivir, somos seres sexuales.

Y por esto, es tan importante que eduquemos en el afecto y el amor, en el relacionarnos bien, para crecer bien, y esto no es ni más ni menos que educación emocional y educación sexual.

Sí, educación sexual desde el principio, permitiendo así integrar nuestra sexualidad como lo que es, nuestra parte de contacto con el mundo, y no sólo nuestra parte de tener orgasmos.

Sólo, si entendemos la sexualidad desde toda su magnitud, podemos hacer esta educación sexual dede la más tierna infancia.

Y, sólo así, podremos acompañar su desarrollo sexual y abrir el potencial de amor que tenemos los seres humanos dentro.