PARECE QUE EL NO COMPROMISO ESTÁ DE MODA

Qué nos pasa, estamos viviendo una etapa de no compromiso, que ufff, qué trabajo me cuesta entender, y lo que más me cuesta es que se compare con el desapego, que son dos cosas muy pero que muy distintas.

Esto del desapego está de moda porque se cuelan palabras del yoga, del hinduismo, etc… que tanto atraen, nos hablan de formas de vivir plenas, de sentirnos en armonía, … pero desafortunadamente, como en todo, se cuelan los términos, pero vacíos, libres para que los interprete cualquier persona de cualquier modo.

El desapego no es NO compromiso,

el desapego no es NO emociones,

el desapego no es NO afecto…

eso son otras cosas.

Y así, nos abanderamos con el no compromiso, para no contactar con el miedo al compromiso, y no hablo de comprometernos con otrxs, no no, de lo que yo hablo es de comprometernos con nosotrxs mismxs, que es el único compromiso posible en la vida, y es el auténtico desapego, cuando me comprometo conmigx mismx me desapego de todo lo que no me viene bien, porque tengo un compromiso real, el compromiso con mi propio bienestar.

Y este es el que da miedo, porque no es fácil, y porque entonces me hago responsable de lo mío, y esto requiere un esfuerzo, un ponerme en el aquí y el ahora.

Desaprender lo aprendido y aprender lo nuevo.

Cuidarme.

Quererme.

Hacerme espacio.

Y arriesgarme a sentir que me equivoco.

Poder perderme otras cosas, porque aquí y ahora sólo puedo tener uno a la vez.

Pero cuando empezamos a comprometernos con nuestro bienestar, el camino empieza a tornarse más amable, también más verdadero, con sus caras buenas y sus caras malas, pero al fin y al cabo, empiezo a vivir mi vida.

Empieza a despertar el sentido común, y de repente, ya no sé hacer otra cosa que seguir con mi compromiso, ya no me dejo para lo último, ya no me da miedo apuntarme a mi vida.

El único compromiso posible, es el que hacemos hacia dentro, y desde ahí, vivir con plenitud.