En ocasiones necesitamos hacer terapia, pero las circunstancias no nos ponen fácil poder asistir presencialmente.

Esto puede hacer bien que retrasemos el inicio de la terapia, o bien que dejemos a medias un proceso terapéutico en el que nos encontramos.

Pues para eso tenemos las nuevas tecnologías, para poder solventar este tipo de inconvenientes.

Aunque yo suelo recomendar y defender los procesos terapéuticos presenciales, siempre es mejor hacerlo vía videoconferencia (hay diversos programas por los que podemos hacerlo) o bien telefónicamente, siempre es mejor hacer un proceso terapéutico cuando lo necesitamos a dejar que algo se empeore o cronifique.

Así, si quieres que te acompañe en algún proceso, pero por la razón que sea no puedes acudir a mi espacio, pongo a vuestra disposición el espacio virtual.