La sexualidad es una parte del ser humano, una parte más de nuestra expresión como personas, una parte que necesita ser atendida y valorada, cuidada, y promovida, y todo esto desde el bienestar, el placer y el disfrute, capacidades innatas, aunque no siempre plenamente desarrolladas.

La terapia sexual va enfocada a ayudar a las personas a desarrollar todo el potencial sexual y de placer con el que nacimos, pero que por diversas razones no se esté aprovechando o incluso nos esté provocando problemas en nuestro día a día.

Propongo trabajar además de disfunciones sexuales que tengamos localizadas y nos estén dificultando el disfrute pleno de las relaciones sexuales, como el poder conocer nuestra sexualidad y desarrollarla para disfrutar de todo su potencial.

Así podemos tratar desde terapia sexual las siguientes situaciones:

  • Problemas de deseo
  • Dificultades en la excitación
  • Disfunción eréctil
  • Dolor en la penetración
  • Vaginismo
  • Dificultad para alcanzar el orgasmo
  • Eyaculación precoz
  • También trabajamos cualquier situación que te esté impidiendo disfrutar de tu sexualidad de manera plena, potenciando el crecimiento erótico y la forma en la que permites el placer en la vida.
  • Además de cualquier problema de aceptación de la propia sexualidad o de situaciones de intimidad y afrontamiento de relaciones.

Igualmente en algunas ocasiones no es necesario una terapia sino que suceden situaciones más puntuales que nos apetece mirar desde otro foco y hablar con alguien que nos ayude a afrontarlas.